Ir al contenido principal

¿Estamos realmente preparados para la educación online?



Las TIC transforman todo lo que tocan, con ramificaciones que escapan a lo estrictamente técnico y económico para adentrarse en las distintas esferas del quehacer social, incluidos la educación. Sin embargo, la sociedad de la Información opera a un nivel global pero en forma desigual en base a las realidades sociales y económicas, generando polos de inclusión y exclusión. El problema es que la falta de conectividad, usos y aprovechamientos reduce la competitividad de las empresas y economías nacionales, y en las personas pondría barreras a las oportunidades laborales, educacionales y profesionales, e incluso limitaría los niveles de sociabilidad. Situación que se viene a definir como Brecha Digital. La realidad de esta brecha digital, es que no todo el mundo está conectado a internet y, además, no todos tienen la posibilidad de conectarse a medio plazo. Por consiguiente, puede suponer que con su utilización, en lugar de favorecer a una democratización y/o extensión de la educación, se esté propiciando una discriminación de las personas que, por culpa de sus recursos económicos o el lugar que vivan, no puedan tener acceso a estas nuevas herramientas. 

Según apunta Stefania Giannini, Subdirectora General de Educación de la UNESCO, «estas desigualdades constituyen una verdadera amenaza para la continuidad del aprendizaje en un momento en que se produce un trastorno educativo sin precedentes». Efectivamente, ese trastorno ha llegado. Y tiene nombre y apellidos. 

Cada vez parece más claro que los alumnos no volverán a las aulas, por lo menos hasta septiembre. Este “trastorno” en la educación ha puesto de manifiesto la brecha digital existente en todo el planeta. Existen estudios que demuestran que más de 820 millones de estudiantes no tienen acceso a un ordenador en casa.
Cuando parecíamos recuperados de la reciente crisis económica que hizo tambalear los cimientos de una supuesta sociedad con igualdad de oportunidades para todos sus miembros, un virus nos obligó a volver a cuestionarnos si en realidad vivíamos en una sociedad tan igualitaria. 

Hasta ahora pensábamos en la brecha como brecha salarial: dificultades para llegar a fin de mes, necesidades de algunas familias con carencias para alimentar correctamente a sus hijos, etc. De ahí que el gobierno hablase de que aquellas familias más empobrecidas pudiesen recibir algún tipo de bono que reemplace las carencias de alimentación contrarrestadas hasta ahora por los colegios. Pero de lo que no nos habíamos dado cuenta era de que hasta la propia educación se podría ver dificultada de forma desigual dependiendo de en qué familia te había tocado nacer. Además, según relata la noticia a la que hacemos referencia en este blog, las diferencias en el acceso a internet no son debidas exclusivamente al nivel socioeconómico del alumno, sino que depende también de si vive en un pueblo o ciudad, o si por el contrario habita en el medio rural. Estos como siempre son los grandes olvidados, de los cuales el gobierno de turno solamente se acuerda cuando necesita unas cuantas papeletas para poder lograr el poder. Pero cuando se trata del derecho a la información y a estar conectados con el mundo al que tiene derecho todo ciudadano, ya no se preocupa tanto. Por no hablar de la baja calidad que estas conexiones tienen y que dificultan en gran medida a los alumnos poder realizar sesiones online con sus profesores, conexiones que por su puesto pagan al mismo precio que sus compañeros de los pueblos. 
Llegados a este punto, una de las reflexiones que nos podemos hacer será: ¿Es realmente necesario que sigamos a toda costa con la educación online mientras no tengamos la posibilidad de conexión realmente igual para todo el alumnado? ¿Es mayor el problema de pasar dos meses sin poder ir a la escuela o la brecha educativa que implica la brecha digital? No nos atrevemos a dar una respuesta rotunda a estas preguntas, pero lo que sí creemos es que desde los responsables de Educación se podría barajar por lo menos el no permitir dar contenidos nuevos que agudicen estas diferencias.

Por último, debemos tener en cuenta que este problema no solo lo tienen los alumnos sino también los profesores, ya que muchos de ellos no disponen de los recursos necesarios e incluso de las competencias digitales básicas y se ven con grandes dificultades para continuar con la educación online ante esta crisis. Ante el problema de las carencias digitales que presentan, sería interesante que los profesores recibiesen cursos formativos de forma obligatoria durante el curso académico para solventarlo.
Bibliografia
Rodríguez, C. (2008). La brecha digital en la escuela. Factores que inciden en el acceso a las TIC en el espacio educativo (Tesis doctoral). Universidad de Barcelona.
 Webgrafia 
http://www.educacionfutura.org/la-brecha-digital-en-la-educacion-ante-el-covid-19/




Diana Rodríguez Lema
Antonio José Prieto Alés
Cristina González González




Comentarios

  1. "Inversión" es la palabra mágica, en formación competencial, en recursos, lo que sea para favorecer la equidad. Me ha parecido especialmente acertada vuestra pregunta "¿Es mayor el problema de pasar dos meses sin poder ir a la escuela o la brecha educativa que implica la brecha digital?"... la idea es mantener más que avanzar, de momento a todo el mundo de le llena la boca diciendo quenadie puede quedar atrás, pero lo que ya han quedado atrás, no pueden seguir viendo ampliada la distancia respecto al resto.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Vuelta al cole ¿Vuelta a la normalidad?

En estos momentos que nos ha tocado vivir, sin precedentes, absolutamente excepcionales, la “normalidad” no se sabe del todo dónde queda y cómo quedará definida cuando esto “pase”. Como parte   de la normalidad se incluye la asistencia a los centros educativos que se han visto cerrados en estos meses. Pero ¿cómo será la reapertura de los centros? ¿Qué medidas de seguridad habrá que tomar? ¿Cómo afectará a nuestras relaciones? ¿Y cómo se iniciará el curso y se adaptará a los diferentes ritmos de los estudiantes?. En España   se habla de la posibilidad de una vuelta a las aulas escalonada y posterior a la reapertura del confinamiento, aunque aún es pronto para saber cómo sucederá este proceso. No obstante, sí   podemos valorar cómo está sucediendo la vuelta en otros países que ya están volviendo a las clases.   En China, las provincias del noroeste, menos afectadas por el Covid-19   reabren los centros educativos tras 30 días sin nuevos contagios y lo ...

La educación física y el covid-19

    El principal problema al que nos enfrentamos en cuanto a nuestra materia, es que si ya 2 horas de Educación Física eran pocas para cumplir con las recomendaciones de la OMS, ahora la gran mayoría de profesores están mandando a sus alumnos trabajos teóricos en vez de prácticos o de prescribir actividad física en el hogar. Una de las grandes incógnitas que tiene la educación, es cómo desarrollar esta asignatura para que los alumnos la continúen desde sus casas, desde nuestro punto de vista, pensamos que si puede ser posible. El docente debería tener el suficiente conocimiento de su asignatura para poder plantear diversas tareas que lo alumnos desarrollen en sus casas. A continuación vamos a proponer algunos ejemplos:  En primer lugar, para hacer que los alumnos adquieran hábitos de vida saludables en cuanto a la alimentación y los niveles de actividad física recomendados por la OMS tanto para el discente como para los familiares y lu...

Los capitanes del barco

El ser humano tiene la increíble capacidad de adaptarse a cualquier medio y una vez más lo está haciendo. Vivíamos en una sociedad similar a un gran transatlántico en el que viajábamos algunos en calidad de tripulación, otros de pasajeros. Éramos conscientes de que mejor o peor, todo nuestro entorno iba creciendo y avanzando en una misma dirección y a un ritmo constante con el consiguiente crecimiento laboral o escolar, crecimiento interpersonal o social constante.  Cada miembro de esta sociedad náutica estaba especializado en la realización de una función determinada; capitanía, segundo oficial, oficial navegante, marineros, cadetes, dirección de hotel, personal médico, personal de mantenimiento y limpieza, servicio de camarotes, personal de restauración, personal de animación y entrenamiento personal, fotografía, etc. Tanta era la especialización y tantos años llevábamos acostumbrados a cultivarla, que no éramos realmente conscientes del trabajo que hab...