Demasiadas opiniones acerca de la nueva situación que nos rodea. ¿Existe de verdad alguna respuesta o patrón que nos ayude con esta situación a poder organizarnos de manera que podamos realizar nuestra actividad laboral durante esas 8 horas con total precisión? ¿Cómo podemos cerciorarnos que los niños están atentos a las clases?.
https://www.bebesymas.com/consejos/teletrabajo-como-trabajar-ninos-casa-desesperar
Se puede observar, cómo a partir de esta cuarentena se ha tenido que compatibilizar el teletrabajo con las tareas domésticas y el cuidado de los hijos. Según los últimos datos obtenidos de la Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo (2020), nos muestra que las mujeres desempeñan el doble de tiempo respecto a los padres en tareas domésticas y cuidado de los hijos, siendo este 4 horas en comparación al de los padres 2 horas. Es cierto que esta situación como nos indican en el artículo de Pecharromán. C, (2020), esta situación ha producido una mejora en la partición de las tareas y cuidados en las casas, ya que se partía de una participación masculina nula. Es por ello, que se puede indicar que se está produciendo una concienciación sobre las cargas del hogar, y se está produciendo una corresponsabilidad en las casas.
Muchas de las opiniones que desarrollan los padres y madres, abordan la solución de la repartición por turnos en cuanto al cuidado de los hijos, con lo que ello conlleva (ser sus educadores, sus cuidadores, sus guías, etc), mientras que la otra parte desempeña su trabajo habitual. Pero podemos llamar a esta situación ¿Mala gestión por parte suya? o ¿Existe una baja colaboración de los Centros Educativos?
La respuesta a esta situación viene dada debido a que tal y como describió la ministra de Educación Isabel Celaá, existe un porcentaje de entre el 10% y 12% de los alumnos que no se conecta a las clases virtuales. Del mismo modo, Del Amo. M (2020) portavoz de ANPE asegura que en Málaga este porcentaje se veía elevado a un 20%. Debido a ello se da la circunstancia de la repartición de turnos, por lo que este virus si entiende de clases sociales, con ello, nos referimos a que las clases sociales más bajas, se ven más expuestas a no poder desempeñar su trabajo con total normalidad y tienen que hacer uso de recursos como el ser ellos los propios educadores de sus hijos, cuidadores con los más pequeños, e incluso ser sus cocineros.
https://imagenesdefelicidad.wordpress.com/2014/06/03/padres-e-hijos-felices/
Sumada a la multitud de “nuevas profesiones” con las que se han encontrado los padres, se suma acompañar a los hijos a la calle en base a la nueva medida del gobierno: “MONCLOA PLANEA QUE LA DESESCALADA EMPIECE POR DEJAR SALIR A NIÑOS Y PERMITIR EL DEPORTE” (Romero, 2020). Se ha abierto un debate muy interesante con respecto a este tema. ¿Se debe dar ya libertad? ¿A quién? Aún no está claro, no hay nada decidido y no hay nada definitivo. Muchas Comunidades Autónomas piden gestionarlo de manera diferente, por ejemplo, Galicia, pide aumentar la edad límite hasta los 14 años. ¿Y realmente es necesario? A nivel personal, pienso que no. A ninguna edad. Ha costado mucho aplanar la curva de contagios para que ahora se produzca otra vez un aumento en el número de contagios o fallecimientos. Se ha dicho que hay gran cantidad de niños que son asintomáticos, que podrían contagiar sin saberlo.
La sociedad es paternalista por algún motivo, se tiende a prohibir por algún motivo. El portavoz Fernando Simón considera que se debe apelar a la responsabilidad de cada uno. Sin embargo, los datos muestran lo contrario y llevan a pensar que la sociedad no será responsable. En tiempos de confinamiento, se han interpuesto más de 550.000 propuestas de sanción, en tiempos vacacionales de Semana Santa se han tenido que incrementar el número de controles porque la gente hacía escapadas a sus segundas residencias, en su mayoría costeras.
Entonces, si ha ocurrido esto de manera habitual y masiva en tiempos de absoluta alarma social y confinamiento, ¿qué ocurriría u ocurrirá cuando se permita algo de libertad? Está claro que siempre se está hablando de una minoría sobre el total de la población en lo referente a buscar trampas y triquiñuelas para saltarse las medidas, pero ocurrirá. Los menores de 12 años (entendiendo que será esta la edad finalmente estipulada) terminarán, incluso hasta inconscientemente, socializando con otros niños de su misma edad; otros, estarán más tiempo del permitido y un larguísimo etc. Los mayores de 12, entenderán que ellos asumen en el día a día un mayor número de responsabilidades, por lo que necesitan gozar de tiempo al aire libre en mayor medida que los niños de menos edad, y así sucesivamente, saltándose además, el tiempo permitido por día, aumentando el número de socializaciones indebidas e innecesarias y aumentando por consiguiente el número de contagios de nuevo.
¿Y con respecto a todo esto, qué medidas de seguridad se deben o se deberían tomar? El tema de las mascarillas por ejemplo. Numerosas informaciones con respecto a esto, la incomodidad del uso de mascarillas en adultos, incrementándose esta incomodidad en los niños. ¿Qué tipo de mascarillas se deben usar? ¿Hay existencias para todos? ¿Hay tallas para niños o sólo se fabrican tallas adultas?
Son numerosas las incógnitas que hay con respecto a estos temas por lo que, a día de hoy, siempre desde un punto de vista personal, se piensa que es pronto e innecesario tomar estas medidas de libertad. Mejor esperar un poco más y evitar riesgos innecesarios.
¿Tras mes y medio o más (porque es fácil perder la cuenta), es tan difícil esperar un poco más? ¿Merece la pena? Se puede y se debe esperar más, no merece la pena (aún pudiendo salir todo a la perfección), no merece la pena arriesgarse. No merece la pena tirar por tierra todas estas semanas de confinamiento, no merece la pena que todas esas vidas que se han arriesgado a diario y lo que es más, los fallecidos, queden en el olvido. Hagamos que esos aplausos, sigan contando.
Asimismo, se encuentra una nueva tarea que se ha venido desarrollando en tiempos de confinamiento como es hacer deporte con los hijos con un problema añadido: “INTRUSISMO LABORAL EN EL CONFINAMIENTO”. Los educadores/as físico deportivos/as nos ayudan a movernos en casa y evitar grandes problemas como la inactividad física y el sedentarismo provocados por la situación actual. Pero debemos tener mucho cuidado ya que las plataformas digitales, y en especial los influencers de las redes sociales, recomiendan determinadas rutinas y consejos sin supervisión profesional. Los padres suelen coger dichas rutinas y comienzan a realizarlas con sus hijos o parejas, siendo esto muy perjudicial para todos ellos. Según el COLEF (2020), debemos recordar que la práctica deportiva debe exigir cierta salud y seguridad a los ciudadanos practicantes de actividad física, cosa que la mayoría de las plataformas digitales no se plantea. Debemos saber que no todos los ejercicios que vemos son adecuados para todos, y que un buen educador/a físico/a debe hacer referencia a la técnica, el volumen, la intensidad y a la corrección de cada ejercicio. Por lo que seguir vídeos colgados en las redes sociales por gente que no está titulada en Ciencias de la Actividad Física y Deporte es perjudicial tanto para nuestro sector, la Educación Física y el Deporte, como para la salud y seguridad de los practicantes (COLEF, 2020; COPLEF, 2020).
https://mundoentrenamiento.com/regulacion-del-profesional-del-deporte/
Alberto Díaz Casado,
José Alejandro Larios,
Mariano Peñacoba,
Sofía Mazarrón
Alberto Díaz Casado,
José Alejandro Larios,
Mariano Peñacoba,
Sofía Mazarrón



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